Mi primer boceto pintado in situ. No ha quedado muy católico pero yo estoy contenta. A mejorar que las pinturas de la caja que me compré pintan mucho más que las de tubo que uso en casa, así que toca practicar cantidades de agua, para las aguadas tengo que llevar otro pincel que coja más agua, y también me costó mucho ver los límites de lo que quería pintar. Aún así lo considero una experiencia muy positiva 😀